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Los miedos del comienzo de temporada

"¿Voy a ser tan buen@ cómo la temporada pasada?"

Este negativo pensamiento cruza mi mente cada primavera. Incluso si sólo he parado de esquiar 4 semanas. Parece que mis músculos hubieran perdido memoria, como si mi cuerpo se hubiera olvidado de esquiar y mi cabeza me juega malas pasadas.

Se que me voy a seguir acordando de cómo esquiar y que me llevará un tiempo volver a coger la forma y ritmo en el agua, pero es intimidante el momento de volver a tirarse al agua teniendo la expectativa de volver a retomarlo justo donde lo dejaste.

Le doy especial importancia al calentamiento en las primeras esquiadas de la temporada. Debido al frío y el estar un tiempo sin esquiar, el cuerpo es más vulnerable a lesiones.

Para empezar el calentamiento me gusta practicar unos 10-15 minutos de yoga y sentir como la sangre va fluyendo, seguido de movilidad para el cuello, le siguen movimientos circulares para los hombros y algunos estiramientos para isquiotibiales y cuádriceps. Termino con unas series de lunges con rotación. Para permitir a mis músculos recuperarse correctamente, me gusta tener más días de descanso al principio (esquiar 2-3 días - seguido de 1 día de descanso durante el comienzo de la temporada para evitar lesiones).

Es muy importante empezar cada temporada con recortes o velocidades fáciles/cómodas para ir recuperando la forma física. Después de estar un tiempo sin esquiar me gusta empezar haciendo un par de esquiadas por libre, sin preocuparme por la boyas. Esto ayuda mucho sobretodo para parones de más de 4 semanas. El esquí libre permite que mi cuerpo vuelva a acostumbrarse a ejercer la fuerza justa detrás del barco, a ir encontrando el ritmo y equilibrio al cruzar las olas. Cuando no hay boyas que pasar, soy capaz de concentrarme únicamente en la posición del cuerpo y en realizar transiciones suaves y giros progresivos. Una vez me voy sintiendo cómoda encima del esquí; me meto en el slalom de forma progresiva. Ahí me centro en trabajar la posición corporal, en mantenerme fuerte y en movimientos progresivos y suaves. Alomejor puedes tener sensación de velocidad en las primeras esquiadas, pero al trabajar a recortes largos o velocidades más lentas, soy capaz de trabajar en la postura y la alineación corporal, al mismo tiempo que voy cogiendo confianza antes de empezar a recortar la cuerda.

 

Muchas veces opto por la opción de dar la vuelta entre pasadas en vez de parar para recuperar la forma física más rápido y evitar quedarme fría en el agua.

Después de un par de semanas, empiezo a recortar la cuerda. Antes de subir la velocidad o ir a un recorte complicado, una gran forma de ganar fuerza y confianza es repetir pasadas a una cuerda/velocidad cómoda.

En mi caso esto se traduce en repetir dos veces mi primera pasada, repetir dos veces el siguiente recorte y pasar muchos 11.25m en distintas condiciones. Reservo el 10.75m y los recortes que siguen para cuando las condiciones ambientales son idóneas y cuando me siento lista para atacar esos recortes.

Para evitar las frustraciones causadas por un bajo rendimiento después de un largo descanso, intento mentalizarme de que me va a llevar algún tiempo volver a tener buenas sensaciones encima del esquí. Especialmente si el descanso también ha sido del gimnasio. Intento ser realista teniendo en cuenta mi condición física, la cantidad de tiempo que he descansado y el tiempo atmosférico. No es fácil, pero para evitar esas frustraciones durante las primeras semanas de esquí es importante determinar un plan y confiar en el proceso. Mi mejor consejo para el comienzo de temporada. Mientras establezcas un plan/objetivos, creas en ti mismo y no decaigas ante las adversidades de principio de temporada, 2017 será tu mejor año!

Puedes empezar el 11 de marzo en Seseña Waterski & Wakeboard Complex.

¡Vive tus sueños! <3 Whit 

 

Whitney McClintock



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