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Las primeras esquiadas de la temporada

"Esquiar es como montar en bicicleta, nunca se olvida"

Después de un merecido descanso, llega el momento de empezar la temporada. Personalmente, es algo que me entusiasma, pero al mismo tiempo, no puedo evitar la sensación de nerviosismo. Parece que hace mil años que no me he tirado al agua y tengo esa extraña sensación de que no me voy a acordar de cómo esquiar. Como siempre, este deporte tiene la capacidad de demostrar que nos equivocamos. Nos metemos en el agua y es como montar en bicicleta. Probablemente nos lleve varias esquiadas y alguna que otra agujeta para estar de vuelta a nuestro nivel, pero es algo que no se olvida. Incluso me atrevería a decir, que el esquí náutico, de alguna manera se convierte en parte de nuestro ADN. 

Hay pasos que me gusta seguir antes de empezar la temporada.
No todo lo que digo a continuación va a funcionar para todo el mundo. Todos somos diferentes, pero es algo que deberíamos incluir dentro de nuestra rutina. Con tiempo y paciencia, cada uno debe encontrar las cosas y hábitos que le ayuden a sentirse más cómodo y seguro antes de enfundarse en las botas.

1. OBJETIVOS
En lugar de sumergirme en la temporada sin ningún tipo de dirección, me gusta empezar haciendo una lista de objetivos para la temporada. Las metas están destinadas a ser flexibles y alcanzables. 

Es mejor establecer pequeños objetivos a corto plazo, donde poder hacer los ajustes necesarios a lo largo del camino y donde poder tener una visión más clara al ver como vamos cumpliendo cada uno de ellos. Si nos marcamos unas metas demasiado ambiciosas, podemos perdernos en el camino y acabar sintiendo frustración y desasosiego.

No importa tu nivel, para ser capaz de mejorar, son necesarios unos objetivos claros y palpables. 

Una vez establecidos los objetivos, el siguiente paso será determinar qué requiere de mí para alcanzarlos. 

Cuanto más especifica y clara sea la planificación, las posibilidades de éxito se multiplican. Este es un camino largo, ten siempre en mente tus metas y céntrate en ellas. 

Al final, todo es cuestión de disfrutar del deporte, aprender de los errores y crecer, tanto dentro, como fuera del agua. 

2. REVISAR EL MATERIAL
Es muy importante que revises tu equipo antes de empezar la temporada. No es una buena idea meterte en el agua sin comprobar el estado de los tornillos, fijaciones, cuerda, etc... La sorpresa puede ser muy desagradable.

Mis equipos y materiales, esenciales a la hora de empezar la temporada, son los siguientes:

Esquí y botas: Asegúrate de comprobar el estado del esquí y las botas. Que los tornillos no estén oxidados o las cuerdas de las botas estén muy gastadas. Una vez todo está bien, atornillo las botas al esquí y me aseguro que la quilla está en los mismos números en los que lo dejé al terminar la temporada.

Siempre es bueno empezar con el material al que estás acostumbrado, evitando así, sensaciones raras o incómodas.

El nuevo Radar Vapor Lithium y las botas Vapor son, sin duda, mí combinación ideal. He tenido la suerte de poder probar distintos esquís a lo largo de mí trayectoria deportiva, algunos muy buenos y otros más peleones.

Al probar el nuevo Radar Vapor Lithium 2016, supe que había encontrado lo que estaba buscando. Un esquí rápido y ligero, que mantiene la velocidad y la dirección durante toda la pasada.

El momento de elegir las botas, es algo complicado y muy personal. Hay esquiadores que les gusta esquiar con puente, otros lo odian. Gente que construye sus propias fijaciones, etc... A mí me gusta la doble bota, nunca me he sentido segura con puente, pero como os he dicho, es una elección muy personal. 

Hay dos cosas que busco a la hora de escoger mis fijaciones, SEGURIDAD Y COMODIDAD. 

Me gusta sentir contacto directo con esquí, mis tobillos bien sujetos y seguros, pero sin llegar a la desagradable sensación de los calambres o pies “dormidos”. Las botas Vapor cumplen con todos los requisitos que busco. Además, son unas botas de las que, si hay necesidad, sales en el momento preciso, ni muy temprano, ni muy tarde. Esto punto es básico para evitar lesiones.

Neopreno: Para ser honesta, no soy muy fan del agua fría, mi cuerpo se pone rígido y no puedo sentir los movimientos ni el ritmo dentro del agua. Pero a veces no hay otra opción. 

Me incomoda mucho la sensación de estar atrapada dentro de un traje, sentirme como un robot. Por suerte, hace un par de años, descubrí los trajes Camaro. Cambiando por completo mi percepción de los entrenos en agua fría.

El material es open-cell, recubierto con repelente de agua SCS de Titanio, las costuras se unen mediante calor en lugar de coserlo, lo que hace un traje muy cómodo y 100% a prueba de agua. 

Camaro ha sabido fabricar un traje que mantiene el calor corporal, al mismo tiempo que te permite una increíble libertad de movimiento. Se acabaron las intensas luchas por entrar en el traje.

Chaleco: Uno de los componentes más importantes de cualquier deporte acuático extremo, es el chaleco. Una vez te metes en el agua, nunca sabes lo que puede pasar. Asegúrate de tener un buen chaleco, puede salvar tu vida.

Una vez dicho esto, trato de buscar comodidad y en un segundo plano, estilo. Para mí es importante llevar un chaleco que no limite mis movimientos en el agua, no puede ser una distracción mientras esquío. Mí elección personal es el O'Neill Gooru Padded Comp Vest o el Radar Lyric Impact. Ambos son de secado rápido, ligeros y se adaptan al cuerpo de la mujer, por no mencionar lo bien que quedan.

Guantes: Cuando hablamos de guantes, el tamaño SI importa. Todos hemos sufrido en algún punto las dolorosas ampollas, la mejor manera de evitarlos es elegir el tamaño que se adapta perfectamente a tu mano. 

Hay muchos tipos de guantes en el mercado. A mí me gusta sentir un agarre relajado, evitando un cansancio en mis manos y en los antebrazos. Después de probar distintos guantes, me quedo con los Radar Vapor Boa Glove

Para dar un extra de protección y reducir los callos, uso bajo el guante los Masterline Kevlar Liners. 

Esta combinación me ayuda sobre todo, cuando el agua se pone caliente y las manos sufren mucho. 

3. CALENTAR
El esquí náutico no te permite tener un inicio progresivo, tienes que ir de 0 a 100 en un segundo. El calentamiento debe ser los 5-10 min más importantes de tu rutina antes de esquiar.

Prepara el corazón para un incremento en la actividad, optimiza la coordinación y los tiempo de acción al hacer ejercicio. Despeja la mente y ayuda a mejorar el desempeño de la actividad.

Después de un buen calentamiento, los músculos y las articulaciones están listos para una máxima flexibilidad. Lo que se traduce en que puedas realizar cada ejercicio con la técnica adecuada, maximizando los resultados y minimizando el riesgo de una lesión. 

Es importante escuchar las señales que nos manda el cuerpo. Busca un calentamiento agradable, adaptado a tu composición. El calentamiento debe ser ligero, pero constante. 

Aquí está un ejemplo de lo que suelo hacer antes de esquiar. 

 

Espero que este post te ayude a encarrilar tu nueva temporada y que nos veamos pronto, esquiando en Seseña Waterski & Wakeboard Complex.

 

Sandra Botas



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  • cristina en

    Me encantan los blogs que colgais. Son super interesantes y de gran ayuda. Gracias!!!


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